El virus Sars-CoV-2 ingresa a las células del cuerpo humano aferrándose a una enzima conocida como enzima convertidora de angiotensina 2 o ECA2. Así, la proteína S (Spike) que está presente en la superficie del virus, se adhiere firmemente a esta enzima que está en la membrana de las células de órganos como pulmones, corazón, arterias, riñones y también en el hígado, plantea el Dr. Marco Arrese, subdirector del Centro de Envejecimiento y Regeneración, CARE Chile UC y jefe del Departamento de Gastroenterología de la Escuela de Medicina UC, en un artículo publicado en LA TERCERA.

El investigador asegura que la enzima ECA2 (o ACE2, en inglés) está presente en las células del hígado, tanto en los hepatocitos, que son las células hepáticas propiamente tal, como en las que cubren el sistema biliar que es el encargado del drenaje que tiene este órgano. “Por lo tanto, al tener dicho receptor, el hígado es considerado un blanco del virus, posiblemente esto hace que algunos pacientes con enfermedad Covid-19 tengan alteraciones hepáticas de diversa magnitud. Se ha visto por otra parte que estas variaciones pueden ser predictivas de un curso más serio de la enfermedad”, señala.

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