Tras asumir la subdirección del Centro de Envejecimiento y Regeneración de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Centro UC CARE Chile, el Dr. Mario Arrese manifestó que “el desafío de consolidar el trabajo de nuestro centro y sentar las bases para la renovación futura de los proyectos que lo sostienen”.

En una interesante entrevista, Arrese se refirió al futuro del CARE UC y a la importancia de dar a conocer a la comunidad los trabajos de investigación que realizan los profesionales de la entidad, para que así conozca la relevancia de hacer investigación al interior de la universidad.

El Dr. Marco Arrese se incorporó al CARE el año 2013 y, en la actualidad, además de subdirector, es investigador senior y está a cargo del Laboratorio de Hepatología Experimental. “Soy el único médico clínico del centro, que participa como investigador senior y el motivo de mi incorporación tuvo que ver -además de integrar a alguien que tenga una relación cercana con la medicina-, con el hecho de que yo estaba liderando una línea en enfermedades del hígado, en particular en fibrosis hepática y enfermedades por hígado graso no alcohólico, que sumaba a las perspectivas de nuestro centro”.

El subdirector manifestó que “en estos seis años mi trabajo al interior del centro ha sido muy fructífero y satisfactorio, he logrado consolidar mi grupo de investigación, que hoy día tiene a otros investigadores clínicos además de mí y que genera regularmente publicaciones. Por lo tanto, mi experiencia durante estos seis años ha sido muy satisfactoria y es para mí un orgullo pertenecer al centro”.

Respecto de su nuevo cargo, Arrese expresó que “el hecho de asumir ahora la subdirección del centro en este último tramo del proyecto, es decir los dos años que vienen, es también algo significativo en cuanto representa el desafío de consolidar el trabajo de nuestro centro y sentar las bases para la renovación futura de los proyectos que lo sostienen“.

Destacó que “en el último decenio, el CARE ha ido creciendo, incorporando investigadores titulares y hoy día son más de diez los investigadores seniors que participan, la mayoría son de nuestra Universidad Católica, pero también otros de la Universidad Andrés Bello y de la Universidad San Sebastián y que han generado un número muy significativo de productos concretos, como ser proyectos o publicaciones“.

El Dr. Arrese planteó que “creo que, como trabajo de todo grupo humano, siempre es posible de perfeccionar, siempre es posible aumentar las interacciones y ese es, esencialmente, mi desafío. Tomar lo que hay hoy y tratar de generar los espacios de mayor interacción entre los investigadores del CARE, así como también, como mencionaba, sentar las bases para la renovación del proyecto que lo sostiene y poder mirar hacia adelante con un nuevo centro basal que, probablemente, va a tener matices respecto del actual. pero que tendrá como objetivo, esencialmente, continuar esta fructífera relación que se da entre científicos que abordan temas de biomedicina“.

Respecto de los desafíos para estos dos años y cómo se podrían dar a conocer a la comunidad más cercana, el investigador sostuvo que “cada grupo tiene una actividad propia en torno a una temática y una de las cosas que hay que procurar hacer es ver cuáles son las coincidencias de esos grupos en términos de líneas temáticas de investigación. Por ejemplo, si alguien se dedica a obesidad, yo me dedico a enfermedades del hígado, ver qué coincidencias existen y, eventualmente, llevar a cabo proyectos conjuntos con alumnos tutoriados que permitan una interacción más cercana entre los diferentes miembros del centro y, al final, una mayor eficacia en el uso de los recursos”.

Añadió que “por otra parte, una de las cosas que a nosotros nos interesa mucho en el CARE es lo que se llama ‘outreach’, es decir cómo hacer que la población en general, la población no técnica, conozca la relevancia de hacer investigación al interior de la universidad. Y, en ese sentido, es que tenemos que trabajar con actividades destinadas a ese público, tales como seminarios, tanto on line como presenciales, que permitan dar a conocer la actividad del centro, a qué se dedica y cuál es la importancia para las personas de a pie, digamos, las personas a las que, muchas veces, la investigación les resulta como algo lejano”.

Arrese resaltó la relevancia de “transmitir la importancia de hacer investigación, en el sentido de que hacer investigación, incluso solo por hacerla, más allá de los resultados, mejora la aproximación médica, por ejemplo, en términos de rigor, del uso de la evidencia científica disponible, en términos del rigor del análisis de los problemas que se enfrentan, etc. Por cierto, con la proyección, además, de contribuir al conocimiento, ya sea de los mecanismos subyacentes a una enfermedad e, idealmente, de la proyección hacia la terapia. Y eso es, probablemente, lo que define la biomedicina y lo que muchos de los investigadores del CARE han tratado de hacer al proyectar su quehacer hacia enfermedades tan diversas como la enfermedad de Alzheimer, como las distrofias musculares, como las enfermedades hepáticas, en nuestro caso”.

En relación a la incorporación de investigadores que pertenecen a otras universidades, el subdirector del CARE UC precisó que “el centro nació como una instancia ligada exclusivamente a la Universidad Católica, pero con el paso de los años, por diversas razones, ya sea migración de profesionales que pertenecieron al CARE a otras universidades, o incorporación de profesionales destacados desde otras universidades, ha hecho que la diversidad dentro del CARE, en términos de origen de los investigadores, haya aumentado, lo que a mí me parece una cosa positiva en cuanto enriquece la interacción y permite conocer otros escenarios“.

“En esa perspectiva -agregó el investigador- se ha interactuado también con centros de investigación de regiones, particularmente con Antofagasta y, más recientemente, con la Universidad de Magallanes, en términos de asesoría para la formación de un centro de investigación biomédica que se llama CEBIMA, con el cual CARE ha ido estableciendo nexos muy cercanos y que posiblemente van a mantenerse en el futuro”.

Arrese destacó que “desarrollar la ciencia en regiones de nuevo tiene muchas ventajas en términos de que hacer buena ciencia mejora globalmente la calidad de la investigación y de la docencia universitaria, en este caso en particular, en el área de las ciencias biológicas y de la biomedicina”.

Respecto de los vínculos a nivel internacional y eventos a ese nivel, el médico manifestó que “el CARE tiene, a través de sus profesionales, una gran red de conexión con investigadores a nivel internacional y varios de nosotros tenemos también proyectos de cooperación europeo o con otras instituciones del mundo. Es también uno de los aspectos que como subdirector quisiera resaltar y tratar de mostrar estas interacciones con el mundo y, eventualmente también sacarles más partido y por eso es que muy posiblemente dentro del 2020, vamos a realizar uno o varios seminarios con invitados extranjeros para difundir las cooperaciones que existen y tomar la oportunidad de mostrar el estado del arte en ciertas patologías y ver cómo va la investigación en ellas”.

Ver video con la entrevista en este enlace