Una rana africana, que décadas atrás se utilizaba como test de embarazo, está siendo empleada para investigar estrategias que permitan regenerar la médula espinal. Los estudios, que esperan tener aplicación terapéutica en humanos, son dirigidos por el Dr. Juan Larraín, investigador principal del Centro de Envejecimiento y Regeneración CARE Chile UC.

Dr. Juan Larraín , investigador principal del Centro de Envejecimiento y Regeneración CARE Chile UC.

Dr. Juan Larraín , investigador principal del Centro de Envejecimiento y Regeneración CARE Chile UC.

Motivado por conocer cómo se forma un animal durante el desarrollo embrionario, el Dr. Larraín llegó a indagar en esta especie, la cual en su estado de renacuajo posee la increíble capacidad de regenerar la médula espinal. Esto, a diferencia de lo que sucede con ranas jóvenes y adultas, y también con mamíferos. “Somos el único grupo en el mundo que hemos establecido este modelo para estudiar la regeneración del sistema nervioso. Una de las grandes ventajas, es que esto nos ha permitido hacer comparaciones a nivel genético, celular y bioquímico, sobre los mecanismos con que el renacuajo gatilla este proceso y entender por qué la rana juvenil no lo hace”, comenta el científico y también vicerrector académico de la Universidad Católica de Chile.

Recuperar la movilidad: el gran sueño

El gran objetivo de los estudios, realizados desde hace seis años, es ayudar a la recuperación de tejidos del sistema nervioso en humanos, aplicando los conocimientos descritos en los anfibios y analizando el uso de nuevos compuestos. Esto, con la esperanza de poder combatir ciertas enfermedades y especialmente, mejorar la calidad de vida de personas que han sufrido un daño a la médula espinal. “El sueño es que estos conocimientos se transformen en terapias que mejoren la calidad de vida de personas con paraplejia, por ejemplo, contribuyendo a generar pequeñas recuperaciones de movilidad, como puede ser, de una extremidad.”, plantea el académico de UC.

Cuando existe daño a la médula espinal, que puede ser ocasionado por accidentes, ataques o heridas bala, entre otras causas, se genera muerte en el sistema nervioso, según explica Larraín, lo que afecta de forma radical a los tejidos encargados de transmitir mensajes entre el cerebro y el cuerpo. En ese sentido, apoyar la rehabilitación de estos pacientes es un gran desafío para este laboratorio integrado por una quincena de investigadores. Pero también, los conocimientos podrían servir, eventualmente, en otras aplicaciones. Esto, considerando que “gran parte de las enfermedades, incluyendo Alzheimer y diabetes, se producen por la muerte de tejidos”, según explica el investigador de CARE.

Hallazgos y compuestos terapéuticos

Rana Africana 1Convertir a la rana africana, Xenopus laevis, en modelo de estudio para el CARE, es todo un hito. Esto, en vista además de su historia y pasado en el mundo científico: hace muchos años, esta especie era empleada como test de embarazo, según descubrió un científico inglés. La prueba, consistía en inyectar a esta rana, una muestra de orina de mujeres potencialmente embarazadas. Cuando el test daba positivo, la hormona secretada por la mujer lograba inducir la ovulación del animal, estimulando la puesta de huevos en 24 horas. “A partir de entonces esta rana se convirtió en modelo de investigación y hoy en este laboratorio, es nuestro tubo de ensayo”, especifica el Dr. Larraín.

En cuanto a los descubrimientos en renacuajos, el científico explica que ya han logrado identificar ciertos procesos y mecanismos claves. “Hemos establecido que en respuesta al daño, los animales regenerativos activan masivamente la división de células troncales neurales adultas, las que proliferan y reparan el daño. Dichas células son motores para la regeneración”, comenta. En los anfibios pequeños también han observado que las respuestas metabólicas y del sistema inmune, son diferentes a las ranas adultas. En ese contexto, una apuesta es lograr “modificar la respuesta de la rana adulta imitando lo que ocurre en renacuajos”, sostiene el científico.

En ese marco, los investigadores de CARE también están desarrollando otra línea de investigación que permitirá probar una serie compuestos en estas ranas, elementos que podrían tener una eficacia terapéutica. “Estamos probando dos factores de crecimiento o compuestos naturales para ver si tienen capacidad de regeneración en rana adulta. Estamos optimistas y esperamos que en los próximos años podamos conseguir efectos benéficos. Si eso sucede, vendrá una fase crítica, de testear terapias en mamíferos”, manifiesta.

Este laboratorio también se adjudicó un proyecto FONDEF, que busca potenciar a la rana africana como modelo de trabajo para probar estrategias en regeneración. Esto, considerando además una serie de beneficios, que van desde su fisonomía y facilidad para manipularla, hasta su bajo costo.

Colaboraciones

Los hallazgos desarrollados por el Dr. Larraín, también buscan interacción con otros laboratorios. Uno de ellos, es el de la Dra. Francisca Bronfman, también investigadora de CARE, y quien realiza estudios sobre regeneración axonal. En Chile, otras colaboraciones se realizan en conjunto con la Universidad de Concepción. A nivel internacional, el CARE también ha demostrado tener una amplia participación en congresos y seminarios en el extranjero, sobre biología regenerativa. “Esta es un área que con los años se ha ido posicionando cada vez más y nosotros, hemos tenido una buena recepción. El año pasado estuvimos en el centro de medicina regenerativa de Australia y también hemos establecido colaboraciones con equipos en países como Inglaterra, Estados Unidos y Uruguay. Con todos ellos hacemos experimentos y siempre la interacción nos ayuda mucho. Por otro lado, la mayoría de nuestros estudiantes pasan varios meses en el extranjero haciendo sus estudios”, expresa el investigador.

Este panorama de posicionamiento, genera gran optimismo en el investigador, así como también, el actual proyecto para crear el Ministerio de Ciencia y Tecnología en nuestro país. “La ciencia en Chile se ha desarrollado gracias al esfuerzo de muchos, pero se requiere de un plan de mediano y largo plazo, una estructura organizativa que nos permita visibilizar y coordinar este programa. Esto, junto con el financiamiento que se requiere. Por todo ello, esperamos que este proyecto realmente pueda seguir avanzando”, puntualiza. (Por: Carolina Todorovic. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).